Día 1

Hoy, luego de mucho batallar con trámites y papeles, llegué a Londres. ¡Qué ciudad más bonita!

Como una hora en el metro, además de las 10 horas de vuelo, para llegar a “ese parquecito” que yo tenía en la cabeza. Estoy seguro, pensé, de que en tres minutos llego al departamento en el que voy a vivir, es sólo una o dos cuadras al Este de ese jardín. Llego al dichoso parquecito, y al voltear a ambos lados me doy cuenta de que la hazaña de llegar no será tan sencilla. En primer lugar ese “parquecito” no es nada pequeño, es Russel Square, en segunda, ni traigo la dirección del lugar al que voy y mi celular no tiene señal, y finalmente, voy cargando dos maletas, más de 50 kilos y un violín. ¡A quién se le ocurre no anotar ni siquiera la dirección del lugar!

Afortunadamente, pensé muy iluso, en muchas esquinas de Londres hay mapas, hasta en sus casetas telefónicas, y rápido me podré ubicar; ¡caí en el engaño de los mapas londinenses! Siguiendo mitad los mapas y mitad mi memoria sobre el lugar, caminé con determinación varias cuadras hasta darme cuenta de que ya me había alejado demasiado. Girar, otra esquina, otra manzana y ya estamos. Veo otro de sus mapitas y me doy cuenta de que caminé en el sentido equivocado. Girar otra vez, otra esquina, otra manzana, ya me duele la espalda y sigo sin llegar.

Recorrí las cuadras que rodean el parque. Ya me dolían los pies, pues iba cargando varios kilos adicionales y llevaba zapatos -mis tenis se quedaron, ya como basura, en el DF- y nada más no lograba llegar al lugar. Luego de casi dos horas de estar buscando, preguntando direcciones, caminar y llegar a excatamente la misma estación de metro de la cual había salido, me acordé del detalle: ¡¡¡aquí en Londres, sus mapas no tienen el norte para arriba!!!

En Londres, los mapas de las calles están “tal cual se ve” y entre mi memoria, mi idea de caminar al Este del parque y mi necia idea de que en los mapas el Norte está arriba, me hicieron mi primer experiencia en esta ciudad.

Ahorita, como perdí un poquito de tiempo en la tarde, me encontré muchas cosas ya cerradas, así que no tengo más que una taza de una tienda de souvenirs, y con ella tomaré leche, café, cereal y mi desayuno; tendré que dormir sin sábanas ni almohada y me tendré que bañar mañana sin toalla.

¡Bienvenido Londres!

Mi primera foto, en Trafalgar Square
Mi primera foto, en Trafalgar Square

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s